abril 16, 2009

Alter-ego

Entre las enredaderas
que dañan la teoría,
se mece la duda,
jugando a darle forma
a una idea.

Y entre sus manos pálidas,
le da vueltas,
impaciente,
buscando encontrar
el origen y el final.

Una alteración psíquica,
contenida en fracasos,
luce sin pena el defecto,
orgullo ególatra
de un error natural.

Confusión Atemporal

Recordando el futuro,
lo absurdo tomó sentido,
y la rápida lentitud
de la más triste sonrisa,
cobró forma ante mis ojos.

Había ignorado
con indomable necedad,
cada mínimo detalle
que lastima y que vuelve
con cada minuto de cada día.

Y se quedaba tan quieto,
aquel cuerpo vacío,
y desapareció en silencio
abrumado de sospechas,
ahogado en preguntas,
atormentado con deseos,
y aún así vacío...


Es una ansiedad pasiva,
ira y confusión aunadas,
todo cegado en conjunto
por necesidades egoístas y vanas.

Máscara.

Estoy y no estoy,
la máscara tiene vida propia,
y yo mientras tanto
no hago nada,
solo observo.

Ríe, llora, ama,
y bajo la máscara,
la nada...

Sigo clavada al suelo,
respirando pausadamente,
examinando y analizando las heridas,
que palpitan con violencia,
todo detrás de la máscara.

abril 15, 2009

- Sala de Espera -




Los hospitales son cosa curiosa, cuando menos te das cuenta, estás en la peor de las situaciones posibles... esperando.

Esperando respuestas, esperando resultados, esperando ilusiones o promesas.

Esperando solo, o incòmodamente acompañado.

Se oyen voces inquietas, inseguras, y pasos tensos que buscan sin encontrar.

Las miradas nerviosas se suman a las pesadillas condensándose en el techo, y los miedos trepando por las piernas hasta la cabeza.

Los relojes gozan con la atención inusual, exultantes por ser el centro de todo.

...De pronto un sonido comùn y ordinario, interrupe los murmullos vanales, y las mentes dispersas.

Súbitamente atentos, en silenciosos te ahogas... hasta que termina la espera...

abril 14, 2009

Ilógica fantasía. Mentirosa Realidad.

Maldita adicción...

Sale sonriendo, sale fingiendo contento. El paso seguro, tranquilo y despreocupado.

¡¡Falso!!

Adentro se expande un vacío, una duda.

Al dar unos pasos se caé en pedazos la mentira a la que se aferra, pero sigue andando, con el rostro hacia el cielo, esperando.

Quizá al caminar lejos pueda dejar atrás la pena, el coraje. La incertidumbre que lleva a cuestas una vez que sale.

Ahh...Es un misterio total el efecto de semejante droga, es ácida y hierve junto a la sangre en sus venas.

En ésos momentos se hace tan fácil olvidar, tan sencillo embriagarse en la comodidad de la nada. Todo se envuelve con silencios, unos suaves, otros frágiles, otros irreales, otros crueles y profundos.

Si tan siquiera se detuviera el tiempo, si tan solo se quedara quieto...Habría que atarlo junto a ésos miedos... y a base de besos y caricias, seducirlos por un par de eternidades.

Si tan solo...

Si tan solo no tuviera que salir con ésa sonrisa fingida...

Entonces se acabarían ésas ansias, se acabarían los minutos de 24 horas, los recuerdos inventados, los sueños inoportunos, las miradas confusas, las noches culpables, frustradas y envidiosas.

Quien fuera el viento... pero no para ser libre, sino para poder ganar perspectiva, y estar tan lejos, tan lejos que no importara nada, ni las palabras, ni los silencios, ni las miradas, ni los besos ni las caricias al tiempo.

Quien fuera un susurro... pero no para ser escuchado, sino para morir en el olvido sin tener que derramar una lágrima.

Quien fuera el mar, una roca, o la luna y solo existir.

Pero el tiempo se escapa... no escucha ruegos ni plegarias. Va y viene a placer, burlándose despiadado.

Se oyen los gritos de unos niños, el sonidos de los autos...

La realidad toma forma consistente e inevitable allá afuera...

Y llega el momento de que salga con aquella maldita sonrisa, y fingiendo contento...

Y llega el momento...